domingo, 5 de abril de 2009

El mundo según Monsanto

Chicos, hoy fui a la presentación del libro y documental "El mundo según Monsanto", que como sabrán los que fueron, fue una excelente oportunidad dentro de la institución de la cual formamos parte, la FAUBA, de comunicar, informar y dar a conocer una realidad que nos afecta hoy en día a los Argentinos como pueblo: la de los monstruosos efectos que provoca el modelo agropecuario (económico, político y social) que en los últimos años se lleva a cabo en nuestro país, este modelo que para poder funcionar y lucrar desmesuradamente, debe pasar por alto absolutamente TODO lo que a medio ambiente se refiera, pero no solo eso, sino también pasar por alto el derecho a la vida de las personas.


No quiero extenderme en lo que al libro se refiere, pero simplemente quería contarles, que recién nomás, en la página principal de la facultad, encuentro esta nota: Entrevista al Ing. Agr. Antonio Juan Pascale "A partir de nuestra investigación se dio un aumento exponencial de la producción de soja"
Si pueden léanlo ( http://agro.fauba.info/es/node/233 ). Lo que van a leer, va a ser la prueba que tenemos, de que nuestra institución educativa, ha estado formando profesionales con una visión que promueve este modelo del que venimos hablando. Este ingeniero agrónomo, se habrá recibido hace muchos años, cuando todavía no se veía ni cercana la posibilidad de una carrera en la facultad de agronomía como es la carrera de ciencias ambientales. Pero hoy, contamos con esta opción, con esta gran oportunidad de complementar al trabajo de nuestros compañeros agrónomos o futuros agrónomos (que todavía están siendo formados con los principios que sustentan a los intereses de las empresas como Monsanto), y cuando digo complementar su trabajo me refiero a que podemos encontrar un punto en el que podamos producir alimentos, manteniendo el equilibrio necesario que exige la naturaleza para funcionar correctamente, y respetando la vida. Debemos aprovechar esta oportunidad, pero creo que estará en nosotros lograr que los contenidos que se enseñen, que la visión de los profesores de la facultad, sean acordes a una nueva concepción de la producción agrícola, a una conciencia (que de a poco se va generando) de lo grave que es la situación hoy en día en nuestro país, y lo mas grave que será en unos años, a causa de la producción de transgénicos, aplicación de herbicidas, pesticidas, consecuente contaminación del agua, oleadas de casos de canceres, mal formaciones, inundaciones, desalojos, etc. Esto solo será posible, para mí, si al recibirnos optamos por ser docentes de esta facultad, o si nos dedicamos a realizar las investigaciones correspondientes. Tenemos una hermosa facultad, que es publica, y ahora la posibilidad de hacer esta carrera; por eso debemos aprovecharla, y hacer las reformas que estén a nuestro alcance.


A mi realmente me hubiese encantado que este señor que fue entrevistado, el de la nota que les mando, hubiese estado hoy en la presentación del libro y escuchara a las madres de Ituzaingó... así como tantos otros profesores agrónomos. Pero no fue así, muchos no estuvieron, no escucharon, no se enteraron. o tal vez algunos ya lo saben, pero prefieren hacer oídos sordos, o creen que el camino por el que vamos hoy es el único posible.
Igual por suerte hubo un que otro profesor, profesora, que concurrieron y dieron opiniones muy interesantes. Pero esto es así, alguna de nuestras aulas lleva el nombre del investigador que empujó la sojización en nuestro país. Tal vez estos investigadores no lo supieran en su momento, pero hoy tienen la oportunidad, la tuvieron esta mañana en el pabellón de dasonomía, de enterarse del genocidio que el round up, -que es lo mismo que decir la soja transgénica-, esta llevando a cabo en las zonas rurales. Tres personas por familia están enfermas de cáncer en Ituzaingo, Córdoba; familias enteras son desalojadas de sus tierras quedándose en la nada. Eso no lo dice Pascale cuando le preguntan cuales son los perjuicios de producir soja. Es que solo le preguntan cuales son los perjuicios PARA LA TIERRA, no para la salud humana, o para la sociedad. Y es que se olvidan que antes de ser agrónomos son personas, y se olvidan también que como profesionales tienen un compromiso con la sociedad del cual no pueden escapar.
Esperemos que lo recuerden a tiempo. Mientras tanto nosotros vayamos arando la tierra para cuando nos toque estar en el lugar de ellos.

Era eso nada más
un saludo
Yazmin (Estudiante de Ciencias Ambientales)30 de Marzo 2009