jueves, 26 de marzo de 2009

Ser estudiante de Ciencias Ambientales en la facultad de Agronomía

Después de haber cursado un año en la facultad de Agronomía, son muchos los sentimientos que tengo. Por un lado, felicidad de volver a estudiar, de volver a leer, de aprender. También mucha alegría por el encuentro. Un grupo, aunque no tan grande, de gente enfocada en el cambio, una masa crítica y pensante, y mucho mejor que todo eso, que encontró en el colectivo una motivación. También tristeza, pero no sorpresa, por la gran cantidad de estudiantes que no critican, que simplemente se dejan moldear, que escuchan impávidos las cosas más desastrosas. Es peligroso, especialmente cuando los que lo hacen no son conscientes de ello. ¿O si? El respeto al docente no es lo mismo que la obediencia a la autoridad.

Durante el transcurso del año también fueron surgiendo en mi, propósitos de lucha, si, no hay que tenerle miedo a esa palabra. Los propósitos de lucha nacen en las ganas de que cambie la realidad de nuestra facultad pública, que lamentablemente, trabaja para el sistema. Y no sólo me preocupa la enseñanza de los futuros Licenciados en Ciencias Ambientales, sino más aún, la de los futuros Agrónomos, encargados de cuidar lo más preciado que tenemos que es la tierra sobre la cuál vivimos. Porque lo que muchos docentes no ven y no cuentan, (¿O es que lo ven y no les importa?), es que sobre ese suelo del que tanto hablan, existen seres vivos de todo tipo, y no solo un cultivo, del cuál hay que sacar el máximo rendimiento posible.

Tuve que escuchar las cosas más terribles este año, como cuando en la materia Economía Agrícola, (que todavía no entiendo porque la tienen que cursar los alumnos de Ambientales), nos “enseñan” que el desmonte en una mejora extraordinaria para la tierra… ¿no pueden contemplar acaso, la pérdida de la biodiversidad, la emigración de campesinos a los suburbios de las grandes ciudades, donde se des-culturizan y quedan excluidos de todo, entre tantas otras cosas? No, no pueden, o no quieren, y lo más triste es que somos pocos los que decimos algo…

A mi entender, no se puede enseñar acerca del suelo, sin contemplar todo lo que habita por encima y debajo, en conjunto y relacionado. Y eso no se hace en la facultad de Agronomía. Y eso es lo que debiera ser un Licenciado en Ciencias Ambientales para mí. Una persona que pueda mirar desde adentro, pero también por encima. Que vea toda las problemáticas en su conjunto, que vea la problemática ambiental, pero como su nombre lo indica. El ambiente, es todo, somos nosotros en nuestro entorno. Y que cuando hablemos del nosotros, no lo hagamos desde un nosotros pequeño, de un selecto grupo. El nosotros es la sociedad toda.

Esto no está escrito para desincentivar, sino todo lo contrario, quizás si, para sacarme un poco del peso que siento. Creo que tenemos que empezar a ver, más y mejor, mostrar a los demás como hacerlo, y unirnos.

Karen Lund Petersen

13 de Noviembre de 2008

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